Cinta de lámina de cobre con nanocarbono para blindaje EMI, puesta a tierra eléctrica y aplicaciones conductoras.
La cinta de lámina de cobre con nanocarbono es una cinta adhesiva de alto rendimiento compuesta por una capa conductora de lámina de cobre recubierta con un material de nanocarbono y un adhesivo sensible a la presión. Esta avanzada combinación ofrece una conductividad eléctrica excepcional, un blindaje EMI/RFI superior, una excelente gestión térmica y una fuerte adhesión. En comparación con las cintas de lámina de cobre estándar, la adición de la capa de nanocarbono mejora el rendimiento del contacto, reduce la resistencia y optimiza la disipación del calor, lo que la hace ideal para aplicaciones exigentes en electrónica, automoción y aeroespacial.
Características:
Excelente conductividad eléctrica con baja resistencia de contacto.
Excelentes capacidades de blindaje y conexión a tierra contra interferencias electromagnéticas y de radiofrecuencia.
Disipación de calor y conductividad térmica mejoradas.
Fuerte adhesión a superficies metálicas, plásticas y compuestas.
Flexible y adaptable, fácil de aplicar en formas complejas.
Resistente a productos químicos, humedad y temperaturas extremas.
Aplicaciones:
Blindaje y puesta a tierra de circuitos electrónicos, cables y carcasas, gestión térmica y disipación de calor para componentes de alta potencia, baterías y circuitos en vehículos eléctricos (VE), equipos aeroespaciales, militares y de comunicaciones de alta frecuencia, en cualquier lugar donde se requiera un rendimiento térmico y conductivo avanzado.
Los valores indicados son valores típicos y no constituyen una especificación. Recomendamos comprobar la idoneidad de la cinta autoadhesiva para la aplicación o el uso previsto. Por favor Contacta con nosotroscorreo electrónico info@ysdiecut.compara determinar la disponibilidad del producto.
Fabricante de cintas de lámina de cobre con nanocarbono Yousan New Materials
Almacenamiento
Se recomienda almacenarlo en un lugar limpio y seco, alejado de la luz solar directa, para evitar daños en el embalaje, y no almacenarlo junto con disolventes volátiles. La temperatura de almacenamiento debe ser de 25 ± 10 °C, con una humedad relativa del 30 al 60 %.